
La llegada del nuevo parche a los Reinos fue un caos. Estaba todo hijo de vecino conectado, las caídas de los servidores eran casi continuas, problemas al conectar, latencia, liarte a poner los nuevos talentos de todos los personajes… y lo peor, todos los addons rotos; es decir, ventanitas de error por todas partes. Con todo eso y las ganas de ver los nuevos contenidos, pasar por la peluquería y estrenarla, probar las nuevas habilidades… no fue día de hacer raid a ningún sitio. Pero bueno, es lo que tienen los parches tan gordos. Aún recuerdo cuando se estrenó la Isla de Quel’Danas, también con addons tirando errores y todos los 70 en la isla al mismo tiempo, a lo que sumamos el alto porcentaje de reaparición de los PNJ’s (personajes no jugadores, es decir, bichos y humanoides controlados por el juego) muertos… la isla parecía un verdadero campo de batalla. Con el tiempo todo vuelve a la normalidad, la gente se relaja, los addons se van actualizando, etc…
Además de todos los cambios y novedades, el parche trajo consigo un “nerfeo” o bajada de nivel general de las misiones de Terrallende y, lo más importante, de todas las mazmorras de la Burning Crusade. Karazhan, Zul’Aman, Templo Oscuro… Es, entonces, el momento de visitar aquellas mazmorras que por su dificultad no has podido pisar aún. Mi hermandad, por su tamaño y porque es joven, está entre esas que apenas tiene para montar una Raid de 10. Así que ahora estamos aprovechando el tirón: Karazhan se limpia en unas pocas horas, y Zul’Aman en un par de días. Y el domingo pasado conseguimos reunirnos casi 25 y le hicimos un intento a Gruul. Estas cosas molan.
Como ya decía en
esta entrada, los logros molan. Dan mucho juego, y ganas de explorar los continentes para ir consiguiéndolos, de ponerte con unos pocos de la hermandad a hacerlos (como conseguir el título “Jenkins”). Entre ellos está el visitar y tumbar los jefes principales de todas las mazmorras: la excusa perfecta para pisar aquellas en las que aún no has podido estar ;); o el de conseguir 50 monturas, que tiene como premio la montura del “Draco Albino”… y un largo etcétera.
Pero las cosas no se acaban. Este último mes está siendo frenético… Estamos en mitad del Evento de Haloween, donde es tradición visitar su tumba en el Monasterio Escarlata para así acabar con el. Esta es una misión diaria de nivel 70 para grupos de 5. Es un jefe facilito y los cinco intentos se hacen en menos de una hora. Y suelta un botín diverso, entre anillos épicos, monturas de escobas mágicas (que caducan con al terminar el evento), el casco del jinete, su espada… y lo que yo personalmente busco: la
Montura del Jinete. De momento se me resiste =’(.
Además de Halloween, tenemos un evento especial… del que no sabemos que nos deparará. Se acerca el día de salida de la expansión, y Blizzard nos tiene preparadas una serie de sorpresas. Nos está preparando para lo que vendrá con la expansión. Ataques de zombies a las capitales y la mayoría de las ciudades, pequeños ataques en algunas regiones, una necrópolis flotando en la puerta de Forjaz, niebla y cielo de tormenta en Ventormenta… espíritus que te susurran para que te pases al bando de Arthas… y más cosas que están por venir y que hacen que el World of Warcraft sea un juego vivo y dinámico. Me encantan estas cosas ;).
Quedan unas escasas dos semanas para la expansión… y los de Blizzard se lo están currando para que estemos nerviositos, jajaja.
Imagen @
Wowhead